La ciudad se
abre en cada rincón. Literalmente. Los temblores agrietan el empaste que hace
siglos tapó la laguna. Estas vetas no vetan el paso, la invitación. Así lo
gritan en el mercado, en la calle, en la iglesia… Pásele, pásele… desde el
Seminario de poesía mexicana a la Feria del Libro del Zócalo, que arranca hoy, hay una comunión por la palabra.En este blog narro mi vida en México D.F. durante un semestre de intercambio España-México, con el propósito de que mi familia y mis amistades puedan estar al tanto; y con el objetivo de que, si hay estudiantes que van a viajar a este lindo país, puedan tener una somera idea de lo que aquí se van a encontrar.
viernes, 9 de octubre de 2015
Pásele, pásele...
La ciudad se
abre en cada rincón. Literalmente. Los temblores agrietan el empaste que hace
siglos tapó la laguna. Estas vetas no vetan el paso, la invitación. Así lo
gritan en el mercado, en la calle, en la iglesia… Pásele, pásele… desde el
Seminario de poesía mexicana a la Feria del Libro del Zócalo, que arranca hoy, hay una comunión por la palabra.viernes, 2 de octubre de 2015
111
Llegamos a la Plaza de las Tres Culturas y comenzó a
lloviznar
Ana Ignacia
Rodríguez, Nacha,
del Comité de
Lucha de la Facultad de Leyes, UNAM
![]() |
| 111... en el Zócalo |
«Dos de octubre
no se olvida». 68 y 43 son dos números que significan más que el orden y la
cantidad. El 2 de octubre de 1968 y el 26 de septiembre de 2014 fueron
asesinados estudiantes. ¿Dónde está el complemento agente de esta frase? Pese a
la pasiva, la gente sigue activa, pidiendo respuestas. De la primera matanza
quedó el 68, de la última (o de la más reciente) el 43. Ambos suman 111. Este
símbolo de iguales, de pie y en marcha conectó un país en una semana donde el
arte y la lluvia median en la expresión trágica.
sábado, 26 de septiembre de 2015
ru(t)ina
The past is a
foreign country.
L. P. Hartley
Los contrastes,
el caos, la fuerza, el vértigo y la grandeza de México te hacen sentir los dos
extremos de la existencia: la rutina (bendita rutina, cuando las cosas
funcionan) y la ruina (la tristeza y la injusticia que se aprecia a cada lado y
en cada momento). Empiezan a ser rutina, por desgracia(s) (+43), las marchas y
concentraciones por Ayotzinapa: hoy se cumple un año.
viernes, 18 de septiembre de 2015
El estruendo lo llena todo
![]() |
| El auténtico grito, el estruendo, en el mercado de Coyoacán |
Así describe
José Emilio Pacheco el terremoto del 19 de septiembre de 1985 en «Las ruinas de México»: «El día se vuelve
noche,/ polvo es el sol,/ el estruendo lo llena todo». Así lo recoge la Gaceta de la UNAM. Hoy se cumplen treinta años del
desastre. Estos días los sentidos se sobrecogen ante el temblor de banquetas,
elevadores, secamanos, regaderas y vehículos que convierten cada día en un
acercamiento al objetivo de esta estancia: la dimensión social en la poesía
mexicana desde 1960. Herencia, tradición y renovación en la obra de Vicente
Quirarte.
martes, 15 de septiembre de 2015
miércoles, 2 de septiembre de 2015
Al lugar donde fuiste feliz deberías tratar de volver
Menos
lo que buscaba todo lo encontré en la ciudad más grande del mundo
Joaquín Sabina
Apenas empieza septiembre. Está
lloviendo. Por la tarde. Y estoy a punto de volver a México. Donde también
llueve. Sobre todo por la tarde.
| No la deshice |
Hace
cuatro años regresé de la mejor experiencia: un semestre de intercambio en la
UNAM. En este blog contaba lo que hacía, con la idea de que la familia y los
amigos pudieran saber, desde España y a cualquier hora, cómo me iba. Me fue muy
bien. Así que poco a poco fui anotando detalles o curiosidades que me
impactaban y que me eran difíciles de imaginar en España. Me preguntaba qué
pensarían de esa vida, sobre todo, mis padres: qué sonrisa o qué ceño
delatarían sus impresiones, qué cara pondrían. Aquellos meses pasaron rodeados
de gente de todo el mundo, de todas las ideas y de todas las costumbres y
vicios. Benditos vicios. Allí encontré ese gusto que ya surgía desde aquí. La
afición por la poesía mexicana. Entonces no lo sabía, me gustaban las dos por
separado, y encontrarlas juntas me motivó a intentar dedicarme a eso. A esto.
Así que me subí al avión de regreso con la idea de eso mismo: de regresar.
Desde
entonces acabé la carrera, vi veinte veces las fotos y me decidí a hacer el
doctorado. Esta semana voy de nuevo a la UNAM. Durante tres meses estudiaré a
fondo la poesía mexicana, tomando como eje a Vicente Quirarte. Antes voy
acompañado por mis padres. Sabré qué cara ponen. Retomaré este blog con la
intención de contar y de incitar a que vengan. Mójense. México bien vale la
pena.
martes, 7 de agosto de 2012
ANIVERSARIO
Justo hace un año estaba en México, en un inolvidable hostal llamado El Cenote Azul donde pasé algunas de las mejores tardes tomando, riendo y ¿por qué no? también llorando. Faltaban apenas dos días para que empezara el semestre en la UNAM y mi ilusión se desbordaba por cada rincón de tan inmensa ciudad.
Hoy estoy en España. Ya he acabado la carrera. Y muchas cosas han cambiado: Carlos Fuentes y Chavela Vargas se nos han ido; la prima de riesgo se ha disparado (a diferencia de los puestos de trabajo); ya no disfruto del buen tequila, ni de los tamales, ni del pulque, ni de las quesadillas, ni del mezcal, ni del pozole... Pero, sin embargo, algo ha permanecido intacto, y es mi cariño por la gente con la que compartí tan vital experiencia, por los mexicanos -que me "apapacharon padrísimo"-, y por la UNAM -donde realmente aprendí lo que era una casa de estudios-. No pasa un día sin que me acuerde de alguno de aquellos momentos, ya para siempre grabados, felizmente, en mi memoria.
Anímense a viajar, si es que todavía no lo han hecho; y si les sirve, utilicen estas líneas como alternativa.
¡Viva México cabrones!
Hoy estoy en España. Ya he acabado la carrera. Y muchas cosas han cambiado: Carlos Fuentes y Chavela Vargas se nos han ido; la prima de riesgo se ha disparado (a diferencia de los puestos de trabajo); ya no disfruto del buen tequila, ni de los tamales, ni del pulque, ni de las quesadillas, ni del mezcal, ni del pozole... Pero, sin embargo, algo ha permanecido intacto, y es mi cariño por la gente con la que compartí tan vital experiencia, por los mexicanos -que me "apapacharon padrísimo"-, y por la UNAM -donde realmente aprendí lo que era una casa de estudios-. No pasa un día sin que me acuerde de alguno de aquellos momentos, ya para siempre grabados, felizmente, en mi memoria.
Anímense a viajar, si es que todavía no lo han hecho; y si les sirve, utilicen estas líneas como alternativa.
¡Viva México cabrones!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



